miércoles, 7 de septiembre de 2011

Martes 6 de septiembre

Por la distancia la embarcación es minúscula en un cielo plomizo que se quiebra con rayos inofensivos cuyas luces, a ratos espaciados, salpican los flancos de la nave. Es el afecto que parte. Un cariño grave, redondo, se marcha dejando oscuridad y tormenta. Ahora el alma, esa identidad dudosa, ese peso muerto que arrastra mi intelecto, se derrumba o empequeñece, se apaga y muestra síntomas de cambio. Su color se torna violáceo y oscuro. Contra el muelle la mar caprichosa me tira sus olas con saña. Son espumosas y violentas esas aguas que se confunden en mi cuerpo con la lluvia enojada. La tormenta está desatada e imagino lo pequeña que resulta mi imagen desde la embarcación y tiemblo en el azul que lo domina todo.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Viernes 2 de septiembre (un comentario en Facebook)


‎... en un bosque apartado, donde habita el musgo y la vegetación es abundante, encontré en mí deambular errante, un rincón apartado y arrullado por la música de un arroyo cercano. Allí, contra una piedra centenaria, vi como se golpeaban un...os entes hermosos; supe que se trataba de las ilusiones humanas no materializadas. Como pompas de jabón se quebraban sin dolor sin alterar en nada el sonido monocorde del agua. Impregnaban, sin embargo, de los más hermosos y variados colores a la afortunada piedra. Esta piedra es por ello el objeta más bello de la Tierra…
… y el más triste, sin duda...